Kirilov. Francisco Gonzaléz.
Nadie veía las señales Pero todo estaba en su mesa de noche: Un cortaúñas, Para rebajar las malas ideas; Una navaja, Para apuñalar a los demonios que le acosan; Un tarro, Para ahogar las penas; Un plato, Donde se traga sus pesares; Una veladora, Para disipar su oscuridad; Un libro, Para salvarse de los malos […]









