Afonía. Víctor Hugo Ávila Velázquez.
Como se está en silencio: el tiempo se suspende, la vista se sorprende, y la lengua se estremece. Víctor Hugo Ávila Velázquez. Ilustración: Clamdigger. 1935. Edward Hopper.
Como se está en silencio: el tiempo se suspende, la vista se sorprende, y la lengua se estremece. Víctor Hugo Ávila Velázquez. Ilustración: Clamdigger. 1935. Edward Hopper.
Nadie veía las señales Pero todo estaba en su mesa de noche: Un cortaúñas, Para rebajar las malas ideas; Una navaja, Para apuñalar a los demonios que le acosan; Un tarro, Para ahogar las penas; Un plato, Donde se traga sus pesares; Una veladora, Para disipar su oscuridad; Un libro, Para salvarse de los malos
Quisiera desaparecer, no como por arte de magia o por medio de algún hechizo, sino sólo irme de aquí, de ti, de mí. Quisiera desaparecer, ser consumido por la ciudad, la gente o sus habitantes, quisiera desaparecer y no aparecer nunca en ningún lado, sólo un simple ¡puf…! Quisiera desaparecer y llevarme conmigo todos los
Mi boca, sin vocablos románticos; sólo emanan ecos nostálgicos. Mis manos extrañan tu cuerpo… o tal vez sólo aquellos besos. Mis ojos se derriten de amor, por el regalo de tu devoción. Mi aliento se pierde en el aire, donde solía verterse en tu carne. Mis piernas caminan lento por ahí, mi alma se desenfrena
El agua caliente suelta el alma del té sacando su pureza y su esencia. Al beberlo me permite calentar mi ser derritiendo mis miedos para poder soltarme dejando a un lado mis lágrimas en proceso de evaporización otorgando que puedas beber de mi estado fluido provocando convertirme en tu poción de amor. Celina Ávila Ilustración:
Llevo conmigo una soledad que ni siquiera es mía. Una soledad que me acompaña día a día, no es mía, ni siquiera sé si es mi amiga pero me abraza con amor y sabiduría. Sé que podré dejarle algún día aunque me cuesta la vida, mientras tanto voy a hacerle mi compañía mi amiga y
Quisiera saber tu paradero, en qué ciudad te encuentras, no me interesa saber cómo estás, porque siempre asumo que estás bien, que estás bien sin mí. Quisiera saber desde qué lugar, falto yo en tus pensamientos, en la cama de qué hotel es que falta mi presencia. Quisiera saber en dónde estás, en esta tarde
Lo siento, no me interesa la prisa de la media tarde que se aflige con la mirada del hombre que está en otra parte; ocupada en ocasos sin decoro. Victor Hugo Ávila Velázquez. Ilustración: Fuego. Adriaen Collaert.
El Domingo me dejaste, o al menos fue el día que te atreviste a decirlo, porque ambos sabemos que me dejaste desde mucho antes, desde que tu indiferencia hacia mí te consumió y me consumió a mí con ella. El Domingo me dejaste y hoy estoy perdiendo la cabeza, por alguien que jamás creí que
Te quiero tanto que quiero regalarte mis besos sin final, que la música suene todo el tiempo mientras tú me besas al caminar. Salir contigo sin tener final nuestro amor nació del arte porque con sólo mirarnos, ya nos hablamos. Vayamos juntos con nuestro amor, perdidos en la noche encontrados en el amor, I love you, I told you I do. Celina