No te creo. Elena Mo
Esperaba, esperaba y todavía y siempre esperando, esperando con todas las arterias, con el sacro, el cansancio, la esperanza, la médula; distendido, exaltado, apurando la espera, por vocación, por vicio, sin desmayo, ni tregua. Para qué extenuarme en alumbrar recuerdos que son pura ceniza? Por muy lejos que mire: la espera es ya conmigo, y
Esta mañana yo que todo lo he inventado he comprendido por primera vez la diferencia entre una sensación y un sentimiento en la sensación se toma lo que llega en el sentimiento se interviene. * No me parece ni el espacio ni la posibilidad, yo no sabía exactamente qué era, y no experimentaba la necesidad