Un silencio. La que nunca muere.
Y quise hablar. Quise de algún modo liberar mi sentir por medio de la palabra. Y la callaste. La callaste cual madre calla a un chiquillo cuando está a punto de romper en llanto. Así se sintió. Una muestra de la sensibilidad que cargo conmigo y la callaste. Tragué saliva. Suspiré. Me tragué mi palabra.









