Tezeta. Palomino.
En la penumbra de un viejo cuarto se desliza el eco de un ayer lejano, donde el sol jugaba entre risas y sombras y el tiempo era un susurro de promesas. Los recuerdos, como hojas secas en otoño, caen silenciosos sobre el alma, tejiendo en cada pliegue un verso de melancolía y deseo. La nostalgia









