Una vez intenté ser fuego y quemé todo a mi paso.
No, no me siento mal por ello.
Gracias a eso descubrí que no brillo como los demás.
Que mi brillo no le pertenece a cualquiera.
Tienes que darme una chispa para encender la llama que me caracteriza.
Se necesita un aire, un soplo tal vez un beso.
No soy brillo cualquiera ni de cualquiera.
Soy alma oscura
Y si necesito luz, mi fuego me guía.
Soy oscura y melancólica.
Soy oscura y nostálgica.
Soy oscura y caótica.
Soy oscura y, aun así, podrás ver mi fuego arder.
La que nunca muere.
Ilustración: El ángel de pie en el sol. Joseph Mallord William Turner. 1846.
