El hombre que trapea. Emilio Cabral.

La gente es renuente a las señales

no quiere ver lo evidente

traspasa las señales de vida

y uno sólo observa.

Lo limita a la simple impotencia

con el alma desolada.

Con la mirada vacía

se fija en la gente

que no se fija en las señales.

La gente sigue pasando.

Un trago de agua

y la gente sigue

renuente a las señales.

Un suspiro.

Una señal.

Y sigo mi camino.

Emilio Cabral.

Ilustración: Gretchen. Käthe Kollwitz. 1899.

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