Mi mamá es una golondrina. Palomino.
No sólo por su ligereza al andar ni por la gracia con la que se mueve entre las tareas del día, sino porque siempre vuelve. Vuelve con amor, con manos cansadas pero tiernas, con la mirada llena de horizonte. Como las golondrinas que cruzan cielos infinitos para buscar un nido, ella recorre distancias de trabajo, […]









