Tú, soledad. Emilio Cabral.

Inhalo y te acaricio, mientras tú, suspiras de la noche, del viento fresco que atraviesa la ventana sin permiso, levanto tu rostro y concentro mi mirada casi nula por la falta de luz y pobremente nítida por el maldito astigmatismo que siempre me ha aquejado, tratando de imaginar tu mirada penetrante, tus ojos tan cafés […]

Tú, soledad. Emilio Cabral. Leer más »

Herencia. Diana Rosales.

Soy hija de una bruja. No, no es broma ni lo digo porque mi madre sea malvada y fea como las brujas antagonistas que aparecen en los cuentos de Andersen y Grimm. Mi madre es hermosa y bondadosa. Y es una bruja. Me consta. Ella cree que guarda bien el secreto pero yo la descubrí.

Herencia. Diana Rosales. Leer más »

No te detengas. Walt Whitman.

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes

No te detengas. Walt Whitman. Leer más »

Sin título. Pablo Jara.

Llegué Estabas tirada El supuesto maquillaje te hacía irreconocible Manchas negras de tus ojos a tu boca Hablé fuerte Pensé que dormías Me acerqué Veías un punto que no reconocí No supe si me escuchaste En tu puño se veía una fotografía arrugada Detonante o apaciguamiento No tenía idea No existe comunicación entre un vivo

Sin título. Pablo Jara. Leer más »

Estaba. Paul Celan.

Estaba la pizca de higo en tu labio.     Estaba Jerusalén a nuestro alrededor.     Estaba el aroma de los pinos albares sobre el barco danés que bendecíamos.     Yo estaba en ti.     * Paul Celan (1920-1970) Nace en el Reino de Rumanía. Poeta. **Gerrit van Honthorst – Smiling Girl,

Estaba. Paul Celan. Leer más »

Gatos negros. Enrique Husim.

La noche era silenciosa al volver a casa, se respira un aire húmedo, llegué, abrí la puerta, entré y me desplomé en mi sillón, busco mis cigarrillos en el bolsillo del pantalón, lo enciendo acostado mirando al techo, los grillos comienzan a entablar su sinfónica, mi mascota, una gato gris se recuesta en mi estómago,

Gatos negros. Enrique Husim. Leer más »