Invierno. Celina Ávila.
Frío que me envuelve helando mi alma y mi piel eres un abrazo sin calor un beso que hiela mi corazón. Celina Ávila. Ilustración: John Duncan. Heptu Bidding Farewell to the City of Obb.
Frío que me envuelve helando mi alma y mi piel eres un abrazo sin calor un beso que hiela mi corazón. Celina Ávila. Ilustración: John Duncan. Heptu Bidding Farewell to the City of Obb.
Desde la soledad puedo ver la amargura que carcome mi ansiedad. Desde la soledad puedo sentir la tristeza que acongoja el sentimiento. Desde la soledad puedo saborear la culpa que aterroriza mis pensamientos. Desde la soledad se puede sentir la agonía que provoca el recuerdo de todo aquello. Las penas van y vienen, las penas
A principio de este año escribía unas líneas sobre lo venidero, sobre el entusiasmo y sus expectativas, entonces vi que al ser tan breves como ligeras pronto terminarían apagadas, serían los fines o finales quietos como aguas mansas, así es casi siempre para todos aquellos que carecemos de cierto optimismo. Después de acariciar el primer
Quiero llorar y no debo. Víctor Hugo Ávila Velázquez. Leer más »
Lo que se arrebata sin aviso Regresa De múltiples formas A través de las noches más obscuras del alma Epifanías disolutas Las raíces El oro que se enterró en el fango El abandono El fin de la ensoñación idílica Los años Apegos caídos, miedos abatidos La verdad Bocanadas de aire puro Libertad La brama y
Desesperado dentro del hoyo de la irrealidad, así me encuentro, huyo de los fantasmas que me atacan cada vez más seguido, estos se postran a mis pies mientras yo sólo soy un espectador en mi cuerpo estático, veo sus sonrisas siniestras, su opresión sobre mí, el miedo aumenta conforme el tiempo va pasando, no hay
Últimamente he notado que varios adultos mayores se me quedan viendo, así como extrañados, fija e insistentemente… y yo me sorprendo y digo: “Pinche viejillo, qué pedo… porque se me queda viendo o que trae…”. Pasan unos segundos y entonces, me doy cuenta de que yo soy otro pinche viejillo y que seguramente ese dulce
Se me fueron las cabras. Armando Castro Contreras. Leer más »
Pretendía poseer tus pulsos retraídos, tener una excusa para tocarte: un triste temblor que desfilara sobre ti. Víctor Hugo Ávila Velázquez Ilustración: Gustave Doré. 1800. Paraíso Perdido.
He perdido el verso. Víctor Hugo Ávila Velázquez. Leer más »
Ya es de madrugada, y este es uno de mis momentos favoritos del día, y me refiero a “día” si contemplamos las 24 horas que tarda en girar sobre su eje nuestro planeta. Normalmente a esta hora, el frío aumenta. En ocasiones es un frío moderado y puedes disfrutarlo, si es que gustas de este
Gotas en el techo, susurran melodías, lluvia en mi alma. Niebla sobre el río, lágrimas del cielo, llueve quietud. Verde renacido, bajo el manto de lluvia, vida florecida. Rayos entre nubes, danza la lluvia en hojas, paz tras la tormenta. Silencio mojado, pétalos entre charcos, lluvia que susurra. Palomino. *Ilustración: Seif Wanl. Nocturne. 1950.
Un beso sin pudor desarma el almacén de cualquier pecado. Mis pesadillas. La luz del amanecer inunda de humedad mi rostro con el rocío de la madrugada. Gravito dentro de mi somnolencia un cosquilleo en mis labios me despierta. Siento tu boca, tu aliento. mi alma desnuda, vulnerada ante ti, se siente cómoda, feliz y