Mi mirada acaricia al caballo,
indómito antes, era del enemigo,
ahora tan mío que lo he bajado,
del campo de guerra, al frío establo,
allí le rasco la cabeza y le susurro:
tu Dama y su reino pronto arderán,
gritarán en llamas, acorralados,
el Rey caerá, y su pueblo, con el tiempo.
Víctor Hugo Avila Velazquéz.
Ilustración: Moriz Jung. The Chess players. 1911.
