Si llego a viejo. Víctor Hugo Ávila Velázquez.

No confíen en mí, no es a mí a quien ven,

luego, ni siquiera seré ese, ni otro más,

no me busquen, pues ese que dice ser yo,

con el rostro cansado y la piel seca,

con la sonrisa a medias y ojos tristes,

es un impostor

al que hay que crucificar y después santificar.

Víctor Hugo Ávila Velázquez

Ilustración: Georges Beuville. 1945.

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