Semilla y fuego. Palomino.

En un mundo de manos cerradas,

donde el oro pesa más que el alma,

dar un pan es incendiar la sombra,

un acto de luz que desarma.

Vestir al desnudo sin precio,

compartir el tiempo sin tasa,

escribir en el viento un gesto

que nunca se pierde ni pasa.

Si das sin pedir, si ofreces

sin miedo a perder lo que es tuyo,

sí abrazas al otro en la noche,

serás la semilla y el fruto.

Pues dar es arder sin ceniza,

es romper los muros de piedra,

es ser un incendio en la ruina,

un soplo de vida en la tierra.

Palomino.

Ilustración: El gran dragón rojo y la bestia del mar, 1805, William Blake.

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