La señora maíz. Cecilia Ávila.
Autor: Cecilia Ávila Velázquez. Título: “La señora maíz.” Técnica: Linóleo. Año: 2015.
Autor: Cecilia Ávila Velázquez. Título: “La señora maíz.” Técnica: Linóleo. Año: 2015.
El último miércoles de cada mes era cuando Lucía aprovechaba para masturbarse. Era el día en el que su sobrina nunca se perdían la clase porque tocaba diapositivas de dinosaurios, su marido salía de la ciudad para la reunión mensual del consejo, y su madre se tiraba gran parte de la mañana en la peluquería. Lucía
“La mirada” por Amélie Victoria Ávila González. Abril 2015. Lápices de colores.
Cuando se queja ¿para qué lo hace? o ¿con qué fines? ¿Acaso espera que llegue la solución a sus males? O sencillamente busca desahogar sus problemas o quizá expresarlos ¿Qué hay de real en esto? Pues absolutamente nada, ya que como dice aquel proverbio chino: si la queja tiene remedio ¿para qué se queja? Y,
Ven conmigo, dame tu mano y ayúdame a pintar esta realidad tan descolorida y opaca, a decorar con tu creatividad cada uno de los días, cambiémosle el diseño a nuestras vidas. Apaguemos todas las luces esta noche, encendamos las estrellas, tengamos una cena en la mitad oscura de la luna, una cena con velas. Pongamos
Litografía.”La muerte niña” por Cecilia Ávila Velázquez. Abril 2015. Mujer no te lleves a mis hijas cuando aún viva. Déjamelas ahora y quizás si me das señales de tu capricho, yo decida darte una tregua… Mujer déjame a mis hijas ahora. Ya tengo la desventaja de no verlas ancianas y eso me rompe el alma, por
Sé que no existo, que sólo soy alguien en la imaginación del que me está escribiendo ahora mismo, que dejaré de respirar en cuanto él levante la pluma del papel y se dedique a otra cosa, seguramente más prosaica, como llevar a su hija al colegio, cepillarse los dientes o cualquier otra pendejada. Sé que
Le pregunté a mi padre por qué a los boxeadores no les causaba dolor los golpes de su contrincante, yo no podía imaginar a alguien golpearme tan fuerte y yo seguir avanzando hacia él, inmune al dolor y queriendo recibir más, no entendía el sacrificio, sólo dijo que el dolor de ellos es diferente al