Desaire para una flor en invierno. Víctor Ávila.
Yo no entendía por qué habría temor en una flor tan peculiar, pero ella siguió con una risa y en esa burla me confirmó tal desencanto.
Yo no entendía por qué habría temor en una flor tan peculiar, pero ella siguió con una risa y en esa burla me confirmó tal desencanto.
Yo estoy aquí abandonado, purgando mi sentencia, haciendo acto de constricción por las “maldades” que realice, esperando el llamado de algún mortal, sin embargo…
Me dibujabas mientras te escribía, te describía y me descubrías. Pablo Jara. *Ilustración: Arantzazu Martínez Peciña. 1977
Mis pensamientos humedecidos por tanta agua, y los cimientos de la casa crujían cada vez más de manera más estruendosa, hizo que tomara acción…
Sigo atado a la máquina, no se porque lo siento así, tengo un año que me desprendí de ella, me sigo preocupando por ella hasta en mis sueños, me levanto con una ansiedad fuerte por saber cómo está, me dieron este pequeño departamento donde por fin puedo tener estabilidad en la vida, donde puedo comer
Volver a encontrarme es lo que me aterra, el estruendo de la consciencia, golpea día y noche, ausencia de virtudes presencia de pasiones. Pablo Jara *Ilustración: El cuerpo de Abel encontrado por Adán y Eva, 1825, William Blake.
Su corazón de niña se quiere salir, se ha cansado de luchar con la herida del abandono, se logra refugiar en los que son su espejo y su sangre. Tranquila mi niña deja tus arrebatos infantiles, para ir un paso a la vez, respira, mira hacia el mar y sumérgete en esa ola creciente. Melina
Un rosado atardecer revelaba del sostén a las olas encalladas sobre su piel. . Trepidaba mi corazón y caía de sed. . O varar, o naufragar, en la pasividad de sus mares. . Víctor Hugo Ávila Velázquez. *Ilustración: Ilya Repin. Sadko in the Underwater Kingdom.
O varar, o naufragar. Víctor Hugo Ávila Velázquez. Leer más »
Nunca se me dio el baile, pero la vi a ella, la vi tan fresca, sus movimientos eran tan libres tan perfectamente efectuados, era espontánea, con su mirada enamoraba a niños, jóvenes, hombres y mujeres por igual, su danza no paraba, una banda musical se acercó para hacer feliz el momento, muchos se unieron al
¿Seré yo para ella?, ella odia esta pregunta, no le gusta como la amo, y aunque uso el cerebro y el corazón, me idealiza en el amor, a mí que la razón siempre me golpea. Pablo Jara. *Ilustración: Norman Rockwell.