Conversaciones mortuorias. Melina Aldana.
Cuando yo tenía 6 años mi primo de 9 meses murió, a esa edad no se sabe mucho, una caja pequeña, blanca, un velorio silencioso, yo no lloré, sólo miré el rostro de mi tío, rojo, hinchado. Ya lleva 22 años con la mitad de los ojos llenos de tristeza. Cuando cumplí los once años, […]







