El agua caliente suelta el alma del té
sacando su pureza y su esencia.
Al beberlo me permite calentar mi ser
derritiendo mis miedos para poder soltarme
dejando a un lado mis lágrimas
en proceso de evaporización
otorgando que puedas beber de mi estado fluido
provocando convertirme en tu poción de amor.
Celina Ávila
Ilustración: Carpe Diem. Iris Scott. 1984.
