En la penumbra de un viejo cuarto
se desliza el eco de un ayer lejano,
donde el sol jugaba entre risas y sombras
y el tiempo era un susurro de promesas.
Los recuerdos, como hojas secas en otoño,
caen silenciosos sobre el alma,
tejiendo en cada pliegue
un verso de melancolía y deseo.
La nostalgia es un puente invisible
entre el latido de lo que fuimos
y la quietud de lo que somos,
un murmullo dulce y doliente
que invita a perderse en laberintos de añoranza.
En cada rincón del alma
se encienden faros de instantes idos,
bordados con la tinta de emociones
que el tiempo, implacable, jamás borrará.
Palomino.
Ilustración: William Sidney Mount. The Power of Music. 1847.